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La memoria y el alzhéimer


FUTUROMEMORIA - 24 octubre, 2019 - 0 comments

La pérdida de memoria es el síntoma más característico del alzhéimer, aunque esta enfermedad engloba muchos otros síntomas. 

La memoria y el alzhéimer

El alzhéimer provoca que las neuronas, encargadas de procesar la información que recibimos del exterior, se mueran y creen menores conexiones entre ellas. La zona del cerebro encargada de la memoria y el aprendizaje se denomina hipocampo y tiene un papel fundamental en la formación de nuevas memorias y en su elaboración para que puedan mantenerse a largo plazo. Las primeras alteraciones neuropatológicas de la enfermedad de Alzheimer afectan, precisamente, al hipocampo. 

En ocasiones, las personas cuidadoras de pacientes de alzhéimer se sorprenden al descubrir que sus familiares no recuerdan datos o hechos recientes pero sí cosas que han sucedido hace muchos años. ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué olvidamos en el alzhéimer? ¿Cómo actúan los diferentes tipos de memoria ante el desarrollo de esta enfermedad?

Podemos distinguir varios tipos de memoria que se ven afectados por el alzhéimer. Si las clasificamos según su duración diferenciaríamos:

MEMORIA INMEDIATA

Esta es la memoria que nos permite retener información importante o necesaria durante un tiempo determinado -unos segundos- para poder llevar a cabo una operación concreta. Entra en juego, por ejemplo, cuando recordamos una dirección o un número de teléfono que tenemos que apuntar o marcar. 

MEMORIA RECIENTE O A CORTO PLAZO

Es, junto a la memoria inmediata, la primera que se ve afectada por el desarrollo de esta enfermedad y, por lo tanto, la que puede ayudar a crear las alarmas en el entorno de la persona enferma. En la memoria de corto plazo el almacenamiento de datos -y su duración- perdura entre unos días y varias semanas. Su deterioro provoca el olvido de sucesos que han ocurrido recientemente. Con el posterior desarrollo de la enfermedad, la persona que padece alzhéimer llegará a no recordar lo que ha hecho hace horas o minutos. Esto conlleva a que la persona se desoriente en el tiempo y en el espacio.

MEMORIA DE TRABAJO

Esta es la memoria que utilizamos en nuestro día a día para realizar nuestras tareas cotidianas. Nos sirve, por ejemplo, para retener unos datos durante el tiempo necesario y manipularlos para resolver un problema de cálculo. Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer mantienen esta función del cerebro en las primeras fases de la enfermedad, pero con el tiempo perderán o verán afectada su memoria de trabajo. 

MEMORIA EPISÓDICA

Hace referencia al recuerdo de datos y hechos concretos que hemos vivido: dónde, cómo y cuándo han sucedido. Nuestro particular ‘diario’ que nos permite organizar correctamente los sucesos de nuestra vida. El alzhéimer afecta a esta memoria haciendo difícil recordar y organizar todos esos hechos. Curiosamente, al inicio de la enfermedad se mantienen intactos los recuerdos más lejanos mientras que los sucesos más recientes se pierden. 

MEMORIA REMOTA O A LARGO PLAZO

Gracias a esta memoria las personas almacenamos grandes cantidades de datos de nuestra biografía, quiénes somos, qué hemos hecho, etc. En las personas con el Mal de Alzheimer perdura más en el tiempo, perdiéndose antes la memoria a corto plazo y los hechos más cercanos. Es decir, olvidará antes los sucesos más recientes que los antiguos. De este modo, siguiendo la línea de vida de las personas, un paciente de alzhéimer olvidará pronto que está jubilado y, por tanto, puede tener conductas relacionadas con la época en la que trabajaba. Si seguimos el avance de la enfermedad observaremos que esta persona olvida a sus hijos, mientras es capaz de recordar hechos de su vida pasada. Este es, sin duda, uno de los síntomas más duros y complicados para un familiar.

MEMORIA CATEGORIAL O SEMÁNTICA

Este tipo de memoria hace referencia al conocimiento conceptual. Gracias a ella recordamos conocimientos del mundo, el nombre de las cosas y su significado y somos capaces de relacionado unos datos con otros. Ciertos problemas de lenguaje que aparecen con la evolución de la enfermedad tienen que ver con la alteración de esta forma de memoria. 

MEMORIA PROCEDIMENTAL

Está relacionada con el aprendizaje de destrezas y habilidades para realizar actividades cotidianas como vestirse, cocinar, etc. Son procedimientos automatizados que hacemos de manera no consciente. Una persona con la enfermedad de Alzheimer puede mantener hasta cierto punto este tipo de memorias, mediante la repetición y creación de rutinas, pero ya en fases moderadas de la enfermedades comenzará a fallar. 

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