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Adaptar tu casa al alzhéimer


FUTUROMEMORIA - 14 noviembre, 2019 - 0 comments

El diagnóstico cae como una losa. Un familiar, un ser querido, tiene alzhéimer. Tras la conmoción inicial, llega la adaptación: física y emocional. El alzhéimer es una enfermedad familiar, que afecta a la persona que lo padece, a las personas cuidadoras y su entorno.

Cómo adaptar tu casa al alzhéimer

¿Sabías que el alzhéimer afecta en España a uno de cada cuatro hogares? Además, ocho de cada diez personas que padecen esta enfermedad degenerativa son cuidadas en domicilios privados, una cifra que contrasta con una compleja realidad: una de cada tres personas cuidadoras reconoce que se encuentran con alguna barrera física al menos una vez al día.

LA ACCESIBILIDAD COMO ALIADA

Es necesario adoptar algunas medidas para hacer de nuestro hogar un entorno amigable con las personas que padecen alzhéimer u otras demencias y facilitarles así su rutina. Para ello, es vital comprender las necesidades y la percepción que tienen a nivel visual, acústico y espacial.

Hay que tener en cuenta que las personas que sufren esta enfermedad son muy sensibles al entorno y una mala adaptación puede detonar episodios de ira, generarles malestar y potenciar sentimientos como la frustración y la tristeza. ¿Sabías, por ejemplo, que los colores llamativos pueden provocarles estrés?

Además, es importante adecuar el hogar para evitar accidentes o caídas en la medida posible. Y también hay que tener en cuenta las funciones que la propia persona cuidadora ha asumido en su nuevo rol a la hora de diseñar o realizar esas modificaciones en el hogar.

LA REALIDAD EN CIFRAS

En la actualidad solo dos de cada diez hogares donde convive una persona con alzhéimer disponen de accesos y zonas comunes completamente adaptadas. Esto contrasta con la Ley de Accesibilidad Española que fijaba el 4 de diciembre de 2017 como fecha límite para garantizar la accesibilidad universal en todos los edificios residenciales y públicos. Según los datos que se pueden extraer del estudio “Sanitas barreras físicas y alzhéimer” realizado por Sanitas, estas son las principales barreras actuales:

En las zonas comunes:

  • Escaleras en los accesos (4%).
  • Pasillos excesivamente estrechos para una silla de ruedas (33%).

Dentro del hogar:

  • Ausencia de cama adaptada (56%).
  • Falta de grúa para movilizar al enfermo (42%).
  • Bañera en vez de ducha.

Cómo adaptar tu hogar al alzhéimer - accesibilidad

CÓMO ADAPTAR TU CASA AL ALZHÉIMER

Según ese mismo estudio, el principal motivo de los familiares para no adaptar la casa es el económico, aunque hay que tener en cuenta que dos de cada tres personas cuidadoras reconoce no tener suficiente información para construir un entorno favorable. Además, ocho de cada diez afirma que no detectan un compromiso social para convertir las ciudades en entornos amigables.

Con todo, es importante que tengamos en cuenta que hay cambios que realizar dentro de nuestro hogar para facilitar la autonomía de la persona enferma y también para mejorar el desempeño de las funciones de la propia persona cuidadora. Hablamos de eliminar o controlar elementos de riesgo físico, adaptar texturas y colores para crear un contraste adecuado, acondicionar espacios exteriores, incorporar muebles ergonómicos y camas adaptadas, etc.

Algunos de los cambios más evidentes son eliminar las barreras arquitectónicas instalando salvaescaleras o rampas para evitar las escaleras, cambiar la bañera por un plato de ducha y retirar muebles u objetivos aparatosos y salientes, especialmente en pasillos y zonas de tránsito obligado. Además, traemos algunas otras recomendaciones para adaptar tu hogar al alzhéimer:

 

  • Pintar la casa de tonos suaves.
  • Evitar muebles y texturas de colores llamativos.
  • En el cuarto de baño, además de cambiar la bañera por una ducha, hay que prever un espacio para la persona cuidadora al lado de la persona. Es recomendable, también, cambiar la mampara por una cortina: hay unas especiales que quedan a una altura que permite al cuidador ayudar mientras evitan que la persona cuidadora se empape.
  • Instalar barras a los lados del retrete para que las personas se puedan apoyar al sentarse o al levantase.
  • Retirar alfombras pequeñas, objetos deslizantes y cables que se cruzan por el suelo.
  • Fijar al suelo con tiras adhesivas los bordes de las alfombras grandes.
  • Evitar las puertas de cristal.
  • Colocar protecciones en estufas, hornos y otros aparatos que puedan presentar peligro.
  • La puerta de la calle debe tener un cerrojo de seguridad o algún sistema de alarma.

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